sábado, 10 de mayo de 2014

Sobre la influencia de Gary Becker en la Sociología


En los numerosos obituarios y notas periodísticas que dan cuenta del fallecimiento de Gary Becker (1930-2014), premio Nobel de Economía 1992, se enfatiza su incuestionable importancia para extender la aplicación del análisis económico a temas que –al inicio de su carrera– tradicionalmente no analizaban los economistas, como familia, decisiones reproductivas, discriminación racial, criminalidad, adicciones, etc. Además, se sugiere que Becker también influyó en otras ciencias sociales como sociología, demografía, criminología y derecho.

¿Será cierto? ¿No se trata de la visión sesgada de algunos economistas? Sin duda el trabajo de Becker ha inspirado a numerosos economistas para que investiguen  nuevos temas, pero no me parece obvia su influencia para que especialistas de otras disciplinas –por ejemplo, sociólogos– decidieran investigar sus temas tradicionales utilizando como base  la microeconomía neoclásica. En otras palabras: es cierto que los economistas continuarán citando a Becker, ¿pero harán lo mismo lo sociólogos?

En el paper The Impact of Economics on Contemporary Sociology (JEP, 1994) (.pdf) los sociólogos James N. Baron y Michael T. Hannan evalúan la influencia del análisis económico y sus diversos exponentes en las investigaciones sociológicas publicadas en inglés y, al parecer, exclusivamente en los Estados Unidos. Los autores encuentran que de 1970 a 1980 el número de citas de sociólogos a economistas se incrementó, mientras que de 1980 a 1992 se mantuvo prácticamente constante. De acuerdo al conteo de citas, en 1980 Becker fue el segundo economista más citado en los dos journals más importantes de Sociología, después de David Gordon y antes que Jacob Mincer, lo que fue producto de un mayor interés de los sociólogos por la teoría económica del capital humano, pero con énfasis en críticas neo-marxistas e institucionalistas. Para 1990-1992 Becker fue el economista más citado por arriba de Oliver Williamson y James Heckman con un aparente desplazamiento de autores neo-marxistas.

En 1994 Baron y Hannan señalaron que, a diferencia de los politólogos, los sociólogos no prestaban significativamente atención a la Economía y, cuando lo hacían, fue debido a que los economistas estaban trabajando en “problemas sustantivos de interés central para la Sociología”. Relativo a la teoría del capital humano, que probablemente ya influía más que cualquier otra rama de la Economía, los autores afirman que si bien los sociólogos ya habían adoptado el lenguaje del capital humano ignoraban la estructura e implicaciones de la teoría. Textualmente afirman: Much of Becker’s theoretical insight was lost in translation.

Y 20 años después las cosas quizá no han cambiado mucho. A principios de 2014, el sociólogo Philip N. Cohen notó que los dos trabajos de economistas más citados por los sociólogos son de Heckman y Becker. Pero Cohen no está muy impresionado y hace ver que las citas a A Treatise on the Family de Becker solo tienen lugar en las revisiones de la literatura: “In the 10 most recent citations to Treatise in top-three sociology journals, the book is always mentioned only once”. Cohen presenta una gráfica:
 

Se puede afirmar que Becker y otros economistas son conocidos entre los sociólogos angloparlantes, pero no hay evidencia de una influencia que sugiera algo cercano al imperialismo económico en la Sociología. En todo caso, sin muchas pruebas, me atrevería a pensar en un escenario en el cual citar economistas tienen sentido: sociólogos tratan de resistir la influencia sobre su disciplina contrastando la visión “economicista” con otras en las cuales se tomen en cuenta los “contextos sociales e históricos”. ¿Los economistas no haríamos algo parecido?

Una última pregunta: ¿existe alguna influencia, aunque sea menor o superficial, de Becker en la Sociología mexicana o latinoamericana?

domingo, 6 de abril de 2014

domingo, 30 de marzo de 2014

Ed Glaeser sobre Jane Jacobs y la renovación urbana


Edward Glaeser, autor del excelente libro El triunfo de las ciudades, es un gran admirador de Jane Jacobs, legendaria periodista, urbanista y activista. A pesar de la afinidad que siente, Glaeser no deja de señalar como un error la predilección que tenía Jacobs por la conservación de construcciones antiguas de poca altura en las zonas urbanas. 

Glaeser afirma que la posición de Jacobs se basaba en la combinación de sus propias preferencias por barrios similares a los que vivió y en un mal entendimiento de la teoría económica. En palabras de Glasear:
A Jane Jacobs le gustaba proteger los edificios antiguos como consecuencia de un razonamiento económico erróneo. Creía que si se conservaban los edificios más antiguos y de menor altura, eso haría que de algún modo los precios siguieran siendo asequibles para los empresarios de la construcción. Ahora bien, la oferta y la demanda no funcionan de esa manera. Conservar un edificio antiguo de una sola planta en lugar de reemplazarlo por otro de cuarenta plantas no lo convertirá en asequible. Aumentar la oferta inmobiliaria (o de cualquier otra cosa) casi siempre hace bajar los precios, mientras que restringirla hará que se mantangan altos.
Las ciudad, la propia, entraña sentimientos basados en los recuerdos y la identidad, pero de vez en cuando sería aconsejable tener presente que los gustos personales - necesariamente excluyentes - no son una buena guía para las políticas públicas. Me gusta pensar, parafraseando a Borges, que lo que estamos haciendo ahora por renovar nuestras ciudades será lo que nos dará identidad más adelante. 


martes, 18 de febrero de 2014

Misceláneo XXXIV: Académicos y debate público

Professors, We Need You! Crítica a la casi inexistente participación de los académicos en el debate público.

Dear Nicholas Kristof: We are right here! Una respuesta (defensa) desde el lado de la ciencia política.

The Trouble With Being Abstruse. Breve reflexión de Paul Krugman sobre el papel de los economistas en el debate público.

Economists and our responsabilities to society. Otra reflexión sobre el papel de los economistas (académicos) en el debate público.

Profesores, intelectuales y lenguaje. Reflexión de Jesus Silva Herzog sobre el papel de los académicos en el debate público.

domingo, 19 de enero de 2014

Economistas en la academia y el sector público

Rachel Glennerster, coautora de Running Randomized Evaluations (aquí la página web), reflexiona sobre las diferencias dehabilidades y características que tienen que tener los economistas que trabajan en el gobierno (específicamente proponiendo políticas) y de la academia (lamentablemente no tiene impresiones del sector privado y financiero). En el siguiente cuadro se resumen sus ideas:


Glennerster, que pasó del sector público a la academia, considera que ambos ámbitos son igualmente estimulantes intelectualmente, pero para alcanzar el éxito se deben tomar en cuenta ciertos rasgos de la personalidad. Por ejemplo, la academia es una actividad solitaria, requiere más paciencia, especializarse y orientarse al perfeccionismo. Por su parte, en el gobierno se requiere trabajar en equipo, buscar resultados rápidos, tener conocimientos diversificados y enfocarse a hacer el trabajo con los recursos disponibles.

Aunque su objetivo es orientar a estudiantes de doctorado, creo que las impresiones de la autora también son muy útiles para estudiantes o economistas recién egresados y están pensando en su propia trayectoria. Muchas veces se inician estudios de maestría o doctorado con expectativas equivocadas de lo que se requiere para obtener resultados académicos satisfactorios y la carrera profesional que sigue, lo que puede generar frustración dados los costos que se deben asumir en tiempo, esfuerzo y - en ocasiones - dinero.

sábado, 4 de enero de 2014

martes, 31 de diciembre de 2013

Películas favoritas de 2013


Mi top-10 de películas de 2013 es:

1. Amour (Francia-Alemania-Austria, 2012), de Michael Haneke.
2. Buscando a Sugar Man (Suecia-GB-EU, 2012), de Malik Bendjelloul.
3. Gravedad (EU, 2013), de Alfonso Cuarón.
4. En la casa (Francia, 2012), de Francois Ozon.
5. Capitán Phillips (EU, 2013), de Paul Greengrass.
6. Oblivion (EU, 2013), de Joseph Kosinski.
7. Jazmín azul (EU, 2013), de Woody Allen.
8. Django sin cadenas (EU, 2012), de Quentin Tarantino.
9. Lazos perversos (EU-GB, 2013), de Park Chan-wook.
10. Zero Dark Thirty (EU, 2012), de Kathryn Bigelow.

Nota: Vale la pena hacer una aclaración sobre mi definición de "película de 2013": son aquellas que se estrenaron comercialmente en México durante 2013 o que tuve la oportunidad de ver en salas de cines en alguna muestra o foro. Ello implica que una película pudo haber sido terminada hace dos o mas años (que no fue el caso en mi lista de 2013 y años previos). Pero para algunos la característica más notoria y molesta es que aparecen juntos filmes que compitieron en festivales o entrega de premios (como los Óscares) del año pasado o que lo harán en 2014.

Otros dirán que me faltaron películas que cumplen con mi criterio. Es cierto y seguramente se debe a que no las pude ver. Se hace lo que se puede.

***

Mi lista de 2012:

1. Una separación (Irán, 2011), Asghar Farhadi.
2. No (Chile-Francia-EU, 2012), de Pablo Larraín.
3. Argo (EU, 2012), de Ben Affleck.
4. El artista, (Francia, 2012), de Michel Hazanavicius.
5. ¿Sabes quién viene? (Francia-Alemania-España-Polonia, 2011), de Roman Polanski.
6. Ted (EU, 2012), Seth MacFarlane.
7. Valiente (EU, 2012), de Mark Andrews y Brenda Chapman.
8. Drive (EU, 2011), Nicolas Winding Refn.
9. J. Edgar (EU, 2012), de Clint Eastwood.
10. Frankenweenie (EU, 2012), de Tim Burton.

Y mi top-15 de 2011:

1. Copia fiel (Francia-Irán, 2010), de Abbas Kiarostami.
2. Temple de acero (EU, 2010), de los hermanos Coen.
3. De hombres y dioses (Francia, 2010), de Xavier Beavois.
4. El caballo de Turín (Hungría, 2011), de Béla Tarr y Ágnes Hranitzky.
5. Rango (EU, 2011) de Gore Verbinski.
6. Una familia muy normal (Italia, 2010), de Ferza Özpetek.
7. Hahaha (Corea del Sur, 2010), de Hong Sang-soo.
8. El planeta de los simios: (R)evolución (EU, 2011), de Rupert Wyatt.
9. Ocho minutos antes de morir (EU, 2011), de Duncan Jones.
10. El juego de la fortuna (EU, 2011), de Bennett Miller.
11. La mirada invisible (Argentina-España-Francia, 2010), de Diego Lerman.
12. Post Mortem (Chile, 2010), de Pablo Larraín.
13. Le Havre (Finlandia-Francia-Alemania, 2011), de Aki Kaurismäki.
14. El árbol de la vida (EU, 2011), de Terrence Malick.
15. Medianoche en Parí­s (EU-España,2011), de Woody Allen.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Cita XIV: Albert O. Hirschman sobre la lealtad


Albert O. Hirschman (1915-2012), en Salida, voz y lealtad (1970) escribió:
Así como resultaría imposible ser bueno en un mundo sin pecado, carece de sentido hablar de lealtad a una empresa, partido u organismo poseedor de un monopolio indestructible. La lealtad pospone la salida, pero su existencia misma se basa en la posibilidad de tal salida.
Para las situaciones en las que las personas están en desacuerdo con la calidad de los bienes o servicios o en ciertas políticas, Hirschman analizó y, hasta cierto punto, trató de conciliar la opción de salida - estudiada por los economistas para el mercado competitivo o para votar con los pies como en el modelo de Tiebout - con la opción de la voz o la protesta - explorada por los polítólogos.

Si es claro que la salida es la solución típica de mercado - un consumidor puede moverse sin remordimiento de una empresa a otra para mantener su bienestar -, en el caso de instituciones políticas o sociales - como el Estado, la tribu o la familia - la misma estrategia no es necesariamente factible en el corto plazo, pues implica traicionar o ser desleal con algo que nos interesa emocionalmente.

Pero la combinación de ambas opciones tampoco es obvia. Hirschman pensó que una posibilidad para la que la voz funcione eficientemente y mejore lo que nos interesa es que la amenaza de salida sea creíble. Pero si la salida es demasiado sencilla, paradójicamente perdería fuerza. Ahí, en la capacidad para posponer la salida, fortalecer la voz e impedir que los organizaciones que nos interesan declinen o desaparezcan, es donde la lealtad tiene importancia para Hirschman.

Valdría la pena pensar en la combinación de salida y voz en situaciones en las que la lealtad llega a ser contraproducente, por ejemplo, al dar origen a tabúes o alargar la existencia de organizaciones en extremo ineficientes o innecesarias. ¿Y si los leales se transforman en villanos?

sábado, 14 de diciembre de 2013

Misceláneo XXXI

‘Every little helps’ is a dangerous mantra for climate change.

Legislar de prisa. Javier Aparicio sobre legislar al vapor.

La conspiración. Fernando Escalante sobre suspicacia, o un poco más, en la discusión pública en México.

La conspiración. Jesús Silva-Herzog Márquez sobre el sentimiento antidemocráctico en México.

Desencanto democrático. Javier Aparicio sobre el sentimiento antidemocráctico en México.

Maduro ya arrestó a más de 100 empresarios en su campaña de control de precios.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Misceláneo XXX

In the N.B.A., ZIP Code Matters. Derrumbando el mito de que los afroamericanos pobres tienen las probabilidades más altas de llegar a la NBA.

El inmigrante como enemigo. Política y legislación hostiles a la inmigración.

Think You're Ready to Retire? Grab a Pencil. La esperanza de vida de una persona de 65 años en Estados Unidos es de 19.1 años. Más de una quinta parte de la vida por delante.

Why the 1% should pay tax at 80%. Según Emmanuel Sáez y Thomas Piketty, la tarea de los economistas debería ser que considerar en un impuesto de 80% sea nuevamente aceptable.

More sophisticated than you thought. Un nuevo estudio revela como la piratería en Somalía es financiada.

martes, 22 de octubre de 2013

Cita XIII: Lawrence Klein sobre las predicciones de la Economía


El pasado 20 de octubre falleció Lawrence Klein (1920-1983), premio Nobel de Economía 1983. En el addendum de 2005 de su autobriografía para el Premio Nobel, Klein escribió:
It is my firm belief that the only satisfactory test of economics is the ability to predict.
Preocupado en la precisión de los métodos econométricos para hacer pronósticos y cómo la gente evalúa sus pronósticos, Klein se abocó durante toda su carrera a crear y mejorar las técnicas utilizadas por los economistas.

Y era optimista. Klein pensaba que la econometría mostró un buen desempeño predictivo en episodios clave de la economía estadunidense: las transformaciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial y las guerras de Corea y Vietman, el abrupto cambio de rumbo en la política económica del Gobierno de Richard Nixon en 1972, la crisis petrolera de 1973 y la recesión de 1990.

domingo, 8 de septiembre de 2013

La Economía y sus vecinos científicos, según James Buchanan

En un post anterior traté sobre la relación entre Economía y Sicología según James Buchanan (1919-2013), premio Nobel de Economía 1986. En el artículo que sirve de base de ese post, Economics ans Its Scientific Neighbors (1966, aquí una versión en español - pdf), Buchanan hace una ejercicio de análisis sobre la relación de la Economía con otras disciplinas científicas (que en mi opinión no todas se pueden considerar como "ciencias"). En particular, se muestra interesado por las aportaciones que la Economía hace a otras ciencias (spillouts) y las contribuciones que sus vecinos científicos hacen a la Economía (spillins).

A continuación se resumen estos spillouts y spillins:


Spillouts
Spillins
Ingeniería
Una actitud
Una advertencia
Historia
Restricciones
Esperanza
Letras
Pinceladas de realidad
Inspiración
Derecho
Limitaciones
Una estructura
Matemáticas
Aplicaciones
Un lenguaje
Ciencias Físicas
Una posición
Una moral
Ciencia Política
Una teoría
Información
Psicología
Un desafío
Una compuerta
Estadística
Problemas
Diseño

Para Buchanan el progreso de una ciencia se mide en sus posibilidades para "avanzar hacia afuera", es decir, en que la generalización de sus principios se aplique exitosamente para explicar la conducta humana que aún no se ha entendido.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Análisis económico y proceso legislativo

En un post anterior traté algunas restricciones que enfrentarían los legisladores durante el proceso de hacer leyes. Mi propósito ahora es discutir cómo se pueden analizar decisiones legislativas desde un punto de vista económico.

En primer lugar, los economistas pueden ver la eficiencia de una medida legislativa en términos de eficiencia en el sentido de Pareto. Una medida es Pareto superior si mejora la situación de unos sin empeorar a otros. Por el contrario, es Pareto inferior si se mejora a unos a costa del bienestar de otros. De ahí, la primera tendencia es pensar si la propuesta es una mejora o, por lo menos, una cuasi-mejora de Pareto.

Sin embargo, a pesar de que el tamaño del pastel cambia constantemente, mucho de lo que se trata el Derecho es en redistribuir recursos de ganadores a perdedores, lo que - como discutí anteriormente - acercaría o confundiría la cuestión económica con la factibilidad política.

Otra herramienta que tienen los economistas es el criterio de eficiencia de Kaldor-Hicks, que se refiere a que una medida es eficiente si los beneficiarios pueden potencialmente compensar a los perdedores, o viceversa. Si es el caso, entonces la medida debería efectuarse. Esto nos lleva a otro problema: ¿nos debemos preocupar o debemos valorar diferente el bienestar de determinados grupos de la sociedad, como los pobres, los obreros, los maestros, etc?

Es decir, nos metemos en el terreno de la justicia y, puesto que existen ideas de justicia diferentes, no hay una solución única. ¿Los economistas pueden contribuir a tener leyes justas? ¿Qué es mejor: tener de inicio leyes justas o tener leyes eficientes y hacer justicia por otros medios?