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sábado, 25 de marzo de 2017

¿Y las escuelas de pensamiento económico?

En la siguiente gráfica se presentan las afiliaciones de economistas italianos y portugueses en escuelas económicas.


Distribución % de economistas por escuelas de pensamiento económico
Italia (2007) y Portugal (2015) 
                             Fuente: Benedictis y Di Maggio (2014) y Mendes de Souza (2015).

Hay una diferencia importante en los años de recopilación de la información, pero la similitud de la clasificación sirve para realizar un ejercicio.

Primero, en ambos países hay un porcentaje importante de economistas que no se identifican con ninguna escuela de pensamiento, ya sea que así lo indicaron o que señalaron que su aproximación metodológica es "ecléctica". Ser ecléctico no fue definido en ninguna de las dos referencias.(1) Si se suman ambas categorías, en Italia ascienden a 45.1% y en Portugal a 43.4%.

Segundo, también en ambos países la escuela de pensamiento más nombrada fue la neoclásica. Si se quiere identificar a los economistas que se considerarían ortodoxos o de la corriente principal (mainstream) (2), un elección natural es agregar a aquéllos que se definieron como neokeynesianos. Así, a la síntesis neoclásica/neokeynesiana se adhiere el 26,2% en Italia y el 19,2% en Portugal. Estas cifras son todavía bastante inferiores a las correspondientes para economistas sin escuela de pensamiento en dichos países.

Tercero, quizá el mainstream no se limita a la síntesis neoclásica/neokeynesiana. Es decir, algunos economistas nominalmente ortodoxos han incorporado en sus visiones aspectos y argumentaciones sobre sesgos cognitivos o el funcionamiento de las instituciones. Así, candidatos a ser agregados a la corriente neoclásica/neokeynesiana son los economistas conductuales (behaviorists) y (neo)institucionalistas. Ideas relacionadas las he mencionado antes aquí y acá. Este mainstream "ampliado" ascendería a 34% en Italia y a 37.5% en Portugal, lo que se aproxima pero no alcanza al grupo sin adhesión.

Esta definición de mainstream "ampliado" puede tener problemas. Creo que para algunos bevaviorists y, especialmente, (neo)institucionalistas una clasificación de este tipo es incorrecta, pues argumentarían que su trabajo reta más que complementa o se integra al pensamiento neoclásico. Pero, ¿y si estamos viviendo un periodo de pluralidad dentro de la ortodoxia?

Suponiendo que esta propuesta es adecuada, los economistas quedan clasificados así:

Escuela
Italia (2007)
Portugal (2014)
Sin escuela/"ecléctico"
45.1%
43.4%
Mainstream "ampliado"
34%
37.5%
Resto
20.9%
19.1%

Cuarto y último, clasificarse o adherirse a escuelas de pensamiento o tradiciones es más propio de otras disciplinas (sociología, psicología) que entre los economistas. Por ejemplo, los economistas neoclásicos, principalmente en microeconomía, no tienden a verse como integrantes de una escuela específica, sino que simplemente aplican el método económico. En macroeconomía hay más diferencias entre el neokeynesianismo y la teoría de los ciclos económicos, pero mi impresión es que en general se acepta que la discusión es a partir de un marco común. Así, las escuelas de pensamiento tienden a verse más como historia que como una característica actual de la profesión.


En este sentido, ¿hay un número importante de economistas que se considera sin escuela o "eclécticos" cuyo trabajo se asemeja o sigue las pautas de los economistas del mainstream?

Supongo que lo anterior tiene implicaciones cuando nos referimos a escuelas de pensamiento más identitarias y orientadas a autores paradigmáticos como el marxismo (Marx, Engels), los postkeynesianos (el "verdadero" Keynes, Kalecki, Minsky) y la escuela austriaca (Mises, Hayek). 

Referencias:

Benedictis y Di Maggio (2014), Schools of Thought and Economists’ Opinions on Economic Policy, Eastern Economic Journal.

Mendes de Souza (2015), Mainstream and Heterodox Economists: an Overview of Schools Of Thought and their Policy Implications in the Portuguese Academia, Universidad de Porto.


miércoles, 29 de mayo de 2013

La economía oportunista de Rüdiger Dornbusch


El primero de marzo de 1990, Rodolfo de la Torre le hizo una muy interesante entrevista a Rüdiger Dornbush (1942-2002), que se publicó en el Trimestre Económico con el título Conversación con Rüdiger Dornbusch: Un economista pragmático. Una pregunta sobre el estructuralismo le permitió a Dornbusch explicar su visión sobre la “economía oportunista” (énfasis propio):
Lo que a mí me gusta es la economía oportunista. Robe lo mejor de Robert Barro; robe lo mejor de [Dudley] Seers o de Anibal Pinto, o de Raúl Prebisch o de quién sea su estructuralista favorito y llegará más lejos. Es como los japoneses en la manufactura. Toman lo mejor de todo el mundo. Eso es lo que debemos hacer en economía. No debemos ser ideológicos respecto al tipo de economía que usamos. Usemos lo mejor. Usemos un enfoque razonable. Tiene que ser verdad que hay algo de sentido en el cuerpo de ideas que la gente inteligente usa. Es imposible que la gente inteligente sólo use ideas locas. Algo de ello tiene que ser interesante.
Posteriormente afirma:
En ese sentido el enfoque económico en los Estados Unidos es sano porque es muy oportunista. Toma lo mejor de cada uno y no se queda atrapado discutiendo preguntas como ¿es keynesiano o no? Yo no sé si soy keynesiano. Despende del contexto (risa), esa es la pregunta.
Dornbusch también opina sobre la escuela de Chicago, el estructuralismo, el poskeynesianismo y el populismo económico; así como de algunos líderes de la época – recordemos que la entrevista se realizó en 1990 – como Carlos Salinas de Gortari, Mario Vargas Llosa o Andrés García. Por ejemplo, sobre Salinas dijo:
Yo creo que el presidente de México, Carlos Salinas, es estructuralista pero no se puede permitir decirlo.
Confieso que me sorprende que el co-autor de mi primer libro de macroeconomía y de la Macroeconomía de una economía abierta tuviera tanto interés en la economía estructuralista.